Por eso
Habías gritado cosas como astillas de madera. Eran cosas pequeñas, casi invisibles hasta que ejercías presión en la herida. Malditas astillas en mi corazón y mi mente. No me las pude sacar desde ese día, y vivieron allí hasta mi muerte.
Blog dedicado a compartir mis escritos, tales como cuentos y poemas, historias cortas, críticas e interpretación de obras de mis autores favoritas, etc. Ocasionalmente subiré fotografías, pinturas y dibujos ya sea propios o de otras personas, dando crédito a quien corresponda.