Ansiedad

Eres un maldito parásito gris que devora cíclicamente mi tranquilidad, mis diluidas ganas de vivir. Defecas agonía en mi mente, me infectas con desesperación y desprecio hacia mí misma y temo que algún día te apoderes del resto de mi mente. Y que de mí no quede nada más que un cadáver putrefacto, víctima y homicida al mismo tiempo.

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