Duda

Estaba esperando sus mensajes, una muestra de que de verdad me quería como decía, como yo anhelaba. Quisiera que me regalara flores, que pensara en mí más de lo que yo dudaba de qué tan sinceros o profundos eran sus sentimientos por mí. Porque yo sí estaba enamorada, sentenciada a sufrir por la ansiedad que me devoraba cada vez que pensaba en que él estaba jugando conmigo.

Lloraba en silencio escuchando música, pensando en mil y una formas en las que descubriría que él mentía, torturada por escenas vívidas en las cuales se reía de lo que yo haría por él, en lo que daba por él. Que un día por fin me confirmara el destino que no era paranoia, que era mi subconsciente e intuición que al fin habían armado el rompecabezas como para conocer la imagen completa.

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